El canal de distribución se estrecha

Las decisiones de las grandes empresas eliminan a intermediarios, con lo que el canal de distribución se estrecha cada vez más.

Cadena de distribución
Foto de Tiger Lily en Pexels

Muchas veces el problema de transmitir está en encontrar ejemplos tangibles; hemos explicado ya algunos de los riesgos del comercio local, pero esta semana hemos tenido dos ejemplos de esta peligrosa tendencia. De cómo el canal de distribución se estrecha y expulsa intermediarios entre la fábrica y el cliente final, y los riesgos de esto.

Por una lado La Voz de Asturias, contaba cómo Fernando Alonso, ante la imposibilidad de penetrar en el comercio electrónico, cae en las garras de Amazon. Con una imagen icónica, establecida en un impacto no logra atraer gente a su espacio. No es por falta de producto, no es por falta de calidad, es porque los clientes no llegan.

Algo que ya analizamos en esta entrada es cómo internet es un coto muy cerrado, por lo que por mucho que millones de personas accedan; el hacerte un nombre y lograr clientes es una tarea en la que la mayoría de buenas ideas fracasan.

No existen formulas mágicas, si no todos las aplicaríamos, así que en Báramu optamos por acotar internet territorialmente y luego sectorizar clientes. Salir a la búsqueda de cualquiera no es una opción.

Puede que en este momento te plantees eso de: pues conozco a o sé de alguien que lo logró. Como siempre decimos, el canal distribución en España alcanza 474.000 empresas de comercio minorista según las Cámaras de Comercio ¿Alguien puede pensar que de forma aislada todas aguantarán tras una digitalización masiva que cambie los hábitos de compra de la población?

Pero es que además existe otro riesgo, la reducción de intermediarios. Aunque existe otra parte de la fiscalidad en este punto, que es la auténtica clave, por ahora vamos a centrarnos en otro aspecto, ¿por qué una empresa no va a vender directamente?

La decisión de Shimano de distribuir directamente en España, prescindiendo de su distribuidor durante 30 años; implica ahora el cierre de Macario, y a futuro que ya no necesitan un almacén en España. Dentro de poco pueden poner en manos de otra transnacional la gestión logística de toda Europa. Claro ejemplo de cómo el canal de distribución se estrecha.

Esto tiene que hacernos pensar, si una empresa que funciona bien y da beneficios a su proveedor, es eliminada de la cadena, ¿qué podemos hacer desde el comercio local para resistir?

La respuesta es el cliente, el cliente y el cliente. Trazar y limitar nuestro espacio y hacernos fuertes en ese espacio, conocer sus dinámicas de compra; acompañarle en el día a día, con patrocinios de los eventos más sociales de nuestra zona, contratando a personal cercano… La calidad y el precio ya no son un factor.

Si no llegamos a nuestros clientes, podemos ser los mejores y pasarnos como a Kimoa, no le falta lo que siempre se le pidió a una empresa, menos clientes.

Una digitalización masiva puede implicar de abrupta el cierre de negocios. El traslado de las empresas a centros logísticos y la entrada de las marcas directamente en la plataforma. Por eso es necesario definir, acotar y tener claro que solo una correcta planificación previa, asumiendo los riesgos pero buscando cómo reducirlos o eliminarlos. Es la esperanza para cientos de miles de familias en España.

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